Planes de Vivienda paralizados
DIARIO HOY / Las claves: Los tiempos electorales, los fondos, las negociaciones en el entramado político, los problemas propios de cada ciudad y la situación en el interior provincial, son las variantes de un mismo fenómeno. Detalles a continuación
Los tiempos electorales
En una lógica política donde ponderan las soluciones mágicas, los proyectos de 4 años y los votos urgentes, este tipo de planes casi nunca se concluye: el motivo es que la realización de 300 mil casas la empezaría un gobierno para que sean entregadas en otro. Una situación utópica en este país.
Los fondos
El dinero es una cuestión crucial. Los fondos que se destinan a las obras muchas veces son reasignados por el propio ministerio para cubrir déficits en otras áreas, que constituyen "peligros" más urgentes. Esa práctica muchas veces lleva a rispideces entre las comunas, que son los blancos de todos los ataques de la población.
Las negociaciones
El armado político opera constantemente. Por eso son muchas las comunas que, por no acompañar decisiones oficiales, dejan de recibir fondos para completar las viviendas. Es por ello que, desde los propios municipios, muchas veces optan por acatar la palabra oficial para no tener inconvenientes en el traspaso de presupuesto.
Te construyo mucho, poquito, nada
En La Plata las obras ya terminaron. En Berisso aún continúan en marcha. Distinta es la situación de Ensenada: ahí ni siquiera empezaron
Resulta cuanto menos extraño que en los partidos de la región se puedan observar las diferencias que se perciben entre sí, al menos oficialmente, con tanta claridad. Es que tanto La Plata y Berisso como Ensenada fueron incluidos en el Plan Federal de Viviendas, aunque los índices parciales sean absolutamente disímiles unos de otros. En La Plata las viviendas a construir sumaron, desde un principio, 260. Según datos oficiales, el monto firmado para la realización fue de $ 19.181.428 y, por último, el dato relevante: están todas terminadas.
No ocurre lo mismo con Berisso, localidad en la que se previeron 247 casas por un monto de $ 20.322.370. Aquí las obras están "en ejecución", aunque según vecinos consultados por Hoy esta afirmación dista de ser cierta.
Y finalmente Ensenada, lugar donde parece haber desembarcado la sinceridad: de las 224 viviendas previstas, no sólo no se terminó ninguna sino que ni siquiera se empezaron, aún sin fecha de comienzo segura. $ 15.811.133 había sido el monto destinado para la (hasta ahora inexistente) obra. Todos números y tiempos que, remitidos a las pruebas que expulsa el organismo responsa-ble, no parecen llevarse demasiado bien entre sí.
El interior provincial también lo sufre
Uno de los casos particulares en la actualidad de las obras es Junín. El municipio que comanda el cobista Mario Meoni está dentro del Plan Federal y quienes pusieron el grito en el cielo fueron los representantes de los trabajadores. El secretario regional de la Uocra, Eduardo Diotti, alertó sobre el parate ya que "hay muchos puestos de trabajo para insertar en el mercado laboral. Esto no se reactiva, van pasando los días y la preocupación crece".
En Junín, según datos oficiales, se destinaron $ 25.983.224 para la construcción de 497 viviendas. Sin embargo, el distrito es uno de los que aún no concluyeron ninguna, según datos oficiales del ministerio que comanda el controvertido Julio De Vido, aunque figuren todas "en ejecución".
Por este motivo, hay temor al desempleo. "Esperamos alguna otra obra pública importante", se ilusionó Diotti. En los últimos días había trascendido que el jefe comunal, después de reunirse con el jefe de Gabinete nacional, Sergio Massa, había conseguido que el Instituto de la Vivienda enviara un veedor al distrito para interiorizarse de la situación. Sin embargo, desde el círculo de Meoni le confirmaron a Hoy que las cosas no son tan así: sólo una pequeña parte de las obras están paralizadas, y lo del veedor fue exagerado ya que "siempre asisten enviados de la secretaría a observar cómo van las cosas". Contradicciones, les dicen.
DIARIO HOY / Las claves: Los tiempos electorales, los fondos, las negociaciones en el entramado político, los problemas propios de cada ciudad y la situación en el interior provincial, son las variantes de un mismo fenómeno. Detalles a continuación
Los tiempos electorales
En una lógica política donde ponderan las soluciones mágicas, los proyectos de 4 años y los votos urgentes, este tipo de planes casi nunca se concluye: el motivo es que la realización de 300 mil casas la empezaría un gobierno para que sean entregadas en otro. Una situación utópica en este país.
Los fondos
El dinero es una cuestión crucial. Los fondos que se destinan a las obras muchas veces son reasignados por el propio ministerio para cubrir déficits en otras áreas, que constituyen "peligros" más urgentes. Esa práctica muchas veces lleva a rispideces entre las comunas, que son los blancos de todos los ataques de la población.
Las negociaciones
El armado político opera constantemente. Por eso son muchas las comunas que, por no acompañar decisiones oficiales, dejan de recibir fondos para completar las viviendas. Es por ello que, desde los propios municipios, muchas veces optan por acatar la palabra oficial para no tener inconvenientes en el traspaso de presupuesto.
Te construyo mucho, poquito, nada
En La Plata las obras ya terminaron. En Berisso aún continúan en marcha. Distinta es la situación de Ensenada: ahí ni siquiera empezaron
Resulta cuanto menos extraño que en los partidos de la región se puedan observar las diferencias que se perciben entre sí, al menos oficialmente, con tanta claridad. Es que tanto La Plata y Berisso como Ensenada fueron incluidos en el Plan Federal de Viviendas, aunque los índices parciales sean absolutamente disímiles unos de otros. En La Plata las viviendas a construir sumaron, desde un principio, 260. Según datos oficiales, el monto firmado para la realización fue de $ 19.181.428 y, por último, el dato relevante: están todas terminadas.
No ocurre lo mismo con Berisso, localidad en la que se previeron 247 casas por un monto de $ 20.322.370. Aquí las obras están "en ejecución", aunque según vecinos consultados por Hoy esta afirmación dista de ser cierta.
Y finalmente Ensenada, lugar donde parece haber desembarcado la sinceridad: de las 224 viviendas previstas, no sólo no se terminó ninguna sino que ni siquiera se empezaron, aún sin fecha de comienzo segura. $ 15.811.133 había sido el monto destinado para la (hasta ahora inexistente) obra. Todos números y tiempos que, remitidos a las pruebas que expulsa el organismo responsa-ble, no parecen llevarse demasiado bien entre sí.
El interior provincial también lo sufre
Uno de los casos particulares en la actualidad de las obras es Junín. El municipio que comanda el cobista Mario Meoni está dentro del Plan Federal y quienes pusieron el grito en el cielo fueron los representantes de los trabajadores. El secretario regional de la Uocra, Eduardo Diotti, alertó sobre el parate ya que "hay muchos puestos de trabajo para insertar en el mercado laboral. Esto no se reactiva, van pasando los días y la preocupación crece".
En Junín, según datos oficiales, se destinaron $ 25.983.224 para la construcción de 497 viviendas. Sin embargo, el distrito es uno de los que aún no concluyeron ninguna, según datos oficiales del ministerio que comanda el controvertido Julio De Vido, aunque figuren todas "en ejecución".
Por este motivo, hay temor al desempleo. "Esperamos alguna otra obra pública importante", se ilusionó Diotti. En los últimos días había trascendido que el jefe comunal, después de reunirse con el jefe de Gabinete nacional, Sergio Massa, había conseguido que el Instituto de la Vivienda enviara un veedor al distrito para interiorizarse de la situación. Sin embargo, desde el círculo de Meoni le confirmaron a Hoy que las cosas no son tan así: sólo una pequeña parte de las obras están paralizadas, y lo del veedor fue exagerado ya que "siempre asisten enviados de la secretaría a observar cómo van las cosas". Contradicciones, les dicen.



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada